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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Culturas Urbanas

 Puedes leer todo el artículo en el Injuve-Culturas y Lenguajes Juveniles



Gérard Imbert se ha referido a la articulación entre hedonismo y presentismo y lo vincula, en última instancia, con las ordalías que periódicamente relatan las páginas de nuestros diarios: "La fiesta como exaltación del presente (y su reverso: la negación del mañana, de las consecuencias de los propios actos) es una manera de vencer el tiempo -de consumarlo más que consumirlo-, de eliminarlo mágicamente, de pararlo simbólicamente. Pero eliminar el objeto problemático (el tedio, la penuria, la fatiga, la angustia) puede convertirse en conductas paroxísticas, esto es, conductas que llevan la intensidad a su extremo y, en ocasiones, hasta un punto de no retorno" (2004-30).

lunes, 27 de diciembre de 2010

Los Jóvenes hoy

Tal y como se desprende del informe "Contexto demográfico, urbano y territorial de la población joven en España" realizado por el INJUVE, la población española está variando respecto a lo que ocurría apenas diez o veinte años. En nuestra sociedad los ancianos son tan numerosos como los niños y los adolescentes.
Esta nueva situación conlleva ciertos fenómenos paralelos. En primer lugar, los problemas de los mayores están adquiriendo un peso político mayor que el de los adolescentes y esto supone tener satisfechas las necesidades y aspiraciones de la tercera edad para comprar su apoyo electoral en las urnas. También hay que destacar el cambio en la oferta de servicios relacionados con el estado del bienestar, que están orientados más hacia los viejos que hacia los adolescentes.
Todo esto hace que los entornos de la vida social respondan más al estilo y modo de vida de los adultos que al de los adolescentes. "La calle está perdiendo su hegemonía juvenil. Fruto de ello es que la exuberancia adolescente, sus exhibiciones de fuerza y vitalidad se perciben cada vez más como gestos de insolencia y poses de agresividad peligrosa". Concepción de la Rubia
Este es un reportaje emitido en los informativos de Antena 3, después de verlo, sólo me puedo preguntar ¿cómo y para quién se disponen los espacios públicos?, ¿donde están los espacios de los jóvenes que poco a poco van desapareciendo?, ¿Cual era el objetivo de la cadena para emitir este reportaje?...

martes, 21 de diciembre de 2010

Algo sobre los jóvenes

El ser humano, como sujeto social, debe en una gran parte su identidad a la experiencia de un reconocimiento intersubjetivo, es decir, a la idea que cada persona desarrolla, a partir de lo que los demás ven y valoran de ella. Aquí radica la importancia del componente social en general y del elemento grupal en particular para la formación de la conciencia de sí misma como persona, y con ella su identidad.
Los adultos para este fin, hemos elaborados tres discursos diferentes pero muy relacionados, sobre como son nuestros jóvenes. Se afirma el hedonismo de la juventud, su valoración del placer como criterio moral. Además, existe un cierto énfasis en su espontaneidad e irracionalidad. Es, pues, una juventud materialista, que persigue la realización personal en términos de tener y consume activamente los productos del mercado juvenil.
La juventud es igualmente conformista y descomprometida, se desentiende de la política y de su papel transformador de la sociedad. Los jóvenes permanecen en el ámbito privado y no se ocupan de lo público como reacción a la desconfianza en las instituciones políticas. Esta tendencia a la privatización supone un cambio de valores: se prefiere la libertad privada a la igualdad.
Por último, asistimos a un fuerte narcisismo, que se describe como interés por el autoexamen, preocupación por la realización personal y espíritu biológico consciente.
La implantación de estos discursos es importante. Está en los medios de comunicación, en las ideas de educadores, filósofos, padres, etc. Su presencia es tan fuerte que los propios jóvenes han de pronunciarse frente a él, negarlo o afirmarlo, no pueden permanecer al margen.
Así surge la opinión pública, manifiestando una preocupación por que la juventud no cumpla el papel que está llamada a desempeñar en su etapa adulta. Temor a los excesos hedonistas (sexo, drogas), a la falta de valores apropiados desde la moral adulta dominante, a la desimplicación en lo público. Pero este discurso sirve también para mantener a la juventud en una práctica minoría de edad: no están preparados para las responsabilidades adultas, no pueden ser aceptados como actores sociales plenos, mientras se les exige responsabilidades a los jóvenes, se les deniega la posibilidad de que las contraigan.